13 o más
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¿Se te ocurren 13 razones, o más?

Si hay algo que (me) resulta aterrador es la frivolidad, normalidad y trivialización de cómo se encubren y tratan acoso y violencia, explícitos o invisibles. Si hay algo que (me) da aún más miedo es la facilidad con la que la culpa de lo que suceda, sea responsabilidad de las víctimas (algo habrás hecho) o, en su defecto, de cualquier otro elemento ajeno a las personas (anda por las redes, él/ella es quien entiende cómo funciona el móvil). Y así.
Chica va a una fiesta con amiga, queda encandilada con un chico de mirada angelical. Amiga se va de la ciudad sin tener tiempo de hablarle del chico. Chica queda sola, sin amigas. Empieza a salir con el chico dulce y maravilloso. Tarde/noche divertida y romántica en el parque. Una foto para recordar el momento. ¿Qué podía salir mal?
Resulta sencillo encontrar la excusa perfecta para no ver lo que no es tan invisible. Pero, claro, defender lo indefendible cómodamente porque “yo no tengo ningún problema con nadie” (o no lo quiero tener), “yo no he visto nada” (ni lo quiero ver porque enfrentarme a algo así y saberme cómplice, me resultaría aterrador) y mis principios son inexistentes o tan elásticos y flexibles como haga falta para eludir sentimientos de culpa y dolor.
Y es relativamente fácil aprender a observar acciones u omisiones, ser capaz de escuchar y leer entre líneas y regalar apoyo, amabilidad, una o dos sonrisas o, en el peor de los casos, cambiar los ataques por neutralidad, poner en práctica aquel hacer lo correcto, conclusión de las lecturas infantiles y mensajes subliminales de comic de superhéroes, convertir comportamientos corrientes en dosis de acción heroica cotidiana.
Porque, eso que para ti es más o menos normal, para alguien puede suponer un punto de inflexión y ayuda.

El dolor persiste

¿Ha pasado el tiempo estipulado para la serie de moda? Diría que no. Por documento visual atemporal, por punto de partida útil para observar la disección del dolor que supone sentirse objeto de menosprecio, burla y ninguneo.
¿Por qué ver la serie? ¿Qué se puede integrar después?
1. No está destinada (solo) al entretenimiento.
2. No es una incitación al suicidio, más bien una puerta abierta a la petición de ayuda y saber interpretar cuándo y cómo alguien grita desde el silencio y el hartazgo que degenera en herida sin cicatrizar.
3. Tampoco es una serie para ser vista por adolescentes en solitario. Mejor verla en compañía de padres y/o adultos referentes.

13 razones por las que

4. Porque es una oportunidad de debateobservación, prevención y enmienda en todo un repertorio de temas colaterales educativos y familiares, de la soledad y sensación de incomprensión propios de la etapa adolescente, del descubrimiento de la sexualidad o la necesidad de enseñanza y aprendizaje del uso correcto de redes y aplicaciones e incluso pistas para la detección temprana del acoso.

¿Quieres algunos motivos para (no) ver esta historia?

5. ¿Estás dispuesta/o a enfrentarte a ella con la actitud adecuada?
Es una detallada descripción psicológica, (senti)mental e interactiva de cómo se desencadena un proceso de acoso moral (esta es la traducción de bullying y mobbing). Interpretamos (aún) que no es tan grave, en parte, porque no deja secuelas físicas.
El desencadenante puede ser tan inocente como la propagación de un rumor, una imagen (¿qué sucedería si no fuese consentida?, ¿qué sucedería si sí lo fuese únicamente en un momento privado?) que en su contexto original podría tener un significado inocuo. ¿Qué pasaría si, además, aderezada con rumores e invenciones, acabara convirtiéndose en motivo de humillación y dolor para la víctima mientras se considera solo como una travesura del iniciador/a?
¿Te suena ese compañero/a de quien algunos hablan por detrás, propagando rumores y mentiras mientras otros se mantienen al margen (sin hacer nada) o escuchan con diversión historias tergiversadas? Ella/él no sabe nada, sin embargo de vez en cuando sorprende a alguien mirándole con cara de pena o de burla, o haciéndole un comentario/pregunta/ataque fuera de lugar
6. ¿Sabes que, en función de la reacción que (te) produzca y (tu) capacidad de introspección y autocrítica, puedes averiguar cuáles son los valores y principios éticos que te mueven?
¿Qué sientes cuando escuchas, ves y vives, lo que se narra en cada cinta? En un momento u otro más de una persona se siente confundida (especialmente la acosada) tanto por sus acciones como por la repercusión de éstas. ¿Quién eres en ese momento?, ¿te gustaría avanzar rápido y echar tierra sobre ese recuerdo? Nadie ha hecho nada. Todo son cosas sin importancia (según en qué lado te sitúes, claro).
¿Te has sentido alguna vez burlado, pequeña, invisible, despreciado, ridiculizada, estigmatizado? Hannah sí. Es posible que (re)conozcas la sensación, aunque no la hayas sufrido de continuo. Dolor y puñaladas invisibles casi en cada encuentro, humillaciones veladas.
¿De qué te vas a quejar si tus heridas no tienen postillas ni cicatrices?, ¿de qué si nadie ha visto nada?, ¿cómo vas a explicar que estás malherida por dentro si, además, tratas de aparentar normalidad?
¿De qué te vas a proteger si confías y no sabes que cada movimiento es una jugada sucia? Tal vez alguno de esos actos, por sí solo, sea asumible, superable o incluso olvidable. El terror (trauma) empieza cuando se suman varias y se unen a la incomprensión. Hasta que son demasiadas
7. ¿Sabes qué es el estrés postraumático?
Las secuelas que te quedarán después de vivir situaciones reiteradas de abuso. ¿Sabes lo que significa convivir con las secuelas de una situación traumática? Recuerdos y/o pesadillas recurrentes. Revives la situación (total o parcial) con horror, como si estuvieras allí de nuevo. Algún elemento al azar puede recordarte una parte de la escena. Sientes que tu vida se rompe a pedazos, ajena a tu control.
Te aislas física y emocionalmente para protegerte. Dejas de hacer cosas que antes te gustaban, pierdes poco a poco la capacidad de sentir emociones, te crees prescindible. Tienes la sensación de un futuro desolador. Estás irascible, triste, hipervigilante. Menos salida, ves de todo. ¿Qué tal, cómo sería pasar por ahí, te parece suficientemente duro?
8. ¿A quién se lo vas a contar?
¿Cuánta confusión y culpabilidad puedes llegar a sentir si tratas de hablar de lo que te pasa con alguien que no puede empatizar con tu dolor o disculpa las cosas más graves (delitos) y traumáticas? ¿Qué piensas y sientes cuando se protege (e incluso se premia y refuerza con la impunidad) a quien hace daño?
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One thought on “13 razones para no olvidar (I)

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